Rondando el año 500 a.C., el poeta lírico griego Simónides de Ceos escapó a la muerte cuando, en un banquete, tras haber abandonado el mismo un momento, se derrumbó el techo, quedando los cuerpos de los comensales totalmente aplastados. Fue gracias a la técnica mnemotécina de Simónides que se pudieron identificar los cuerpos, ya que el poeta recordaba el sitio exacto donde se sentó cada uno.
Akuma to love song, de Miyoshi Tomori
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Para la reseña de hoy, no sé muy bien por qué, me fijé en esta serie que
tenía en la estantería y que empecé leyendo por scans antes de su licencia
por pa...
Hace 1 semana
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